viernes, 20 de julio de 2018

Aquel soy yo

Aquel soy yo. El que es capaz de pedir morfina por room service. Sujeto siempre y en constante lucha por estar al día en las interminables actualizaciones de seguridad. Aquel que en su versión en calma desliza su escritura entre la vigilia y mucho sueño. Sí, aquel que sabe bien pararse en la puerta de un avión con una sonrisa pidiendo que vuelvan pronto y tengan buen día. Hoy no trabaja, no soportó esperar más por sus lejanas vacaciones y junto 6 libres. Playa, mucha cerveza, amigos y un buen sol son el remedio, tal vez, para aplacar las horas de vuelo continuas, estrés y fatiga.

Tiene la voz un poco áspera, dura, rota; salvo cuando habla en interphone en un avión, dandoles la bienvenida a sus pasajeros. La finge, la vuelve imponente.

Piensa que lo bueno de ser un eterno volador es que la misma vida de vanidades, viajes y hoteles que le facilita su amado trabajo es intercambiable, amoldable, el decide si viaja mucho o poco, depende como vaya la cosa, como vaya el clima en base y el amor.

La aeronáutica es suave, seductora, traicionera, dura; los primeros meses tuvo sinusitis, resfríos, otitis, mareos, dolores de cabeza. Como el tiempo y la distancia son tiranos siempre tiene sueño, hambre y una adicción a su celular; su incondicional amiga, novia, amante, familia, su único contacto con el mundo.

Es la suma de todos los miedos, dice. A la velocidad, a la electricidad, a los fuegos, al viento, a que lo empujen, a que lo asusten; despega pensando en que algo puede fallar, en un avión carreteando a 300km por hora, preparado se siente para que se despiste, para que choque o explote un motor, o todo al mismo tiempo.

Piensa que los tripulantes interiorizan al fantasma para que todos crean que estamos por solo una sonrisa y un buen café.

Va en idas y vueltas, cancelaciones, avatares climáticos y varios días improductivos en hoteles; las épocas de romper las noches en una ciudad excitante han terminado, todo se reduce a catarsis en WhatsApp con amigos.

Su novia quiere que deje de volar, que no se vaya, que este en días importantes, que la acompañe a las fiestas de sus amigos con horarios normales; que aplaque tal vez la inseguridad que ocasiona viajes largos al caribe. Él argumenta incansablemente que sus vidas se volverían monótonas, que no hubieran viajado tanto, vivido tanto en otros países, con poco costo. El trata de suplir el tiempo fuera con tiempo que no tendría con una pareja normal.

Retrató una vez a sus amigos la salida a volar de su casa: insomnio, acidez, estrés y cansancio. Ese mismo día, en el mismo vuelo, mientras todos dormían en cabina, con una taza de café, mirando por la ventana, fue la primera persona en ver salir el sol, quería morirse ahí por la insdescriptible belleza; aquella belleza que lo hace olvidar de todo, es él y aquel lujoso momento.

Se siente parte del cielo, aunque los aterrizajes lo obligan a recordar que no nació allí, encontró su lugar en el mundo, estuvo perdido mucho tiempo.

No va a cambiar las 10.000 dimensiones que el mundo el puede mostrar por aquella ventana a cualquier lugar que vaya.

sábado, 22 de julio de 2017

Kiss me before flight

Delta Lima, así llamaremos, imaginariamente por sus iniciales y con su permiso para relatar esta historia, a la persona que una vez de la nada, de la absoluta nada, exclamó: "Me duele mucho el alma". Caótica y dramatizada frase, que en vísperas de un vuelo largo no deseas escuchar. Signos ya se habían notado desde el vacío saludo que recibimos de ella, pienso yo qué se encontraba en un momento de no querer hablar, que algo estaba aplacando mi recuerdo de su extrovertida y bonita personalidad, lástima que por un procedimiento de seguridad el jefe de cabina debe evaluar y preguntar el estado emocional, antes del vuelo, de toda su tripulación, por lo que a veces fingir no es mala idea.

Te voy a escuchar Delta, decía yo. Entre la tristeza que aplastaba su corazón, hablaba: "Cuando tengo una pelea y terminamos mal nos acostamos sin hablarnos. La discusión fue fuerte y no pudimos arreglarlo antes de irnos a dormir, ni antes de salir a volar, me queda una angustia fuera de lo normal, un vacío enorme que a medida me iba separando cuadra a cuadra de mi casa, crece. Si trabajara en una oficina, pensaría que esas 8 horas nos podrían venir bien a los dos para calmar las cosas. Pero estar en el aire, solo incrementa mi ansiedad"

Aunque no lo creas, la ansiedad en un tripulante de cabina es devastadora, espeluznante, insoportable, peligrosa. Venimos inventando diferentes formas de cómo no caer en la ansiedad, porque nos engorda, nos hace más bipolares (requisito indispensable que por una extraña razón si antes de volar no lo eras, pues te vuelves con el tiempo).

Delta continuaba: "Cuando me voy peleada de casa, solo pienso en fatalismos. Mi silent review es tétrico y pienso que, si algo me pasara, si algo fallara en el despegue, en el aterrizaje, en el crucero, no pude darle un gran beso y decirle cuánto lo amo. Yo no tengo miedo a volar, no le temo a las turbulencias ni a las tormentas, no le temo a los despegues ni a las nubes o a las casi-caídas libres, solo le temo a no haberme ido de mi casa diciéndole al amor de mi vida que lo amo"

Pensaba yo, en ese momento, a mi joven edad y consecuencia de mi corta experiencia volando ¡Pero de qué clase de mezcla entre novela turca con mexicana proviene el trágico relato de Delta!! Luego te das cuenta qué las horas voladas no solo equivalen a experiencia laboral, si no a cambios en tu vida que el mismo tipo de trabajo y estilo de vida te llevan, saber historias y sucesos que moldean tu carácter, al parecer a volverte más humano, más de familia, más de amor.

Yo me sentía, cada vez, más abrumado, balbuceando mentalmente para encontrar una respuesta a ese terrible problema. Ella cada vez más cerca de las lágrimas seguía hablando: "Por eso, todas las mañanas, las noches y las madrugadas, antes de irme, me acerco a la cama aunque duerma, le doy un beso y se lo recuerdo. El quizás no se acuerde, o quizás no entienda por qué es importante para mí. Pero es mi ritual, y lo cumplo sin fallas. Esta noche tengo que irme a volar sin haberme despedido, sin haberle dicho cuánto lo amo y que mi vida es mejor porque esta él. Me entristece que así sea, pero así es. Yo decidí romper ese procedimiento aunque ni yo misma esté de acuerdo"

Este trabajo tiene ciertos riesgos, el tiempo y las circunstancias nos obliga a inventar reglas como la de Delta, quizás lo que la vida de un tripulante tenga para enseñarle a los demás sea que la vida es demasiado impredecible y en el destino de cada uno de nosotros puede estar esperándonos cualquier cosa. No sabemos lo que puede pasarnos en cualquier momento y es por eso, que hay que vivir siempre como si nos estuviésemos yendo a volar.

No te vayas a volar sin decirle a los tuyos que los amas. Así volarás tranquilo, y lleno de amor


jueves, 20 de julio de 2017

El Ranking

Las mejores y célebres frases de tripulantes de cabina que más me han conmovido en este año:

1. Cada vez hago menos silents reviews.
2. Me han dado tanto asco los hoteles que no me meto a la cama, tampoco apoyo mi cabeza directamente a la almohada si no pongo una prenda mía entre mi cabeza y la funda
3. Tres veces por semana es poco, si estás conviviendo tiene que ser todos los días y en vacaciones 3 o 5 al día.
4. POR LA PUTAMADRE LOCO, NO PUEDE SER!!! Qué alguien le diga amablemente a los nuevos que se tiene que botar el agua del hielo antes de aterrizar! (Mientras secaba sus pantalones)
5. He viaticado tanto que mi gato se ha quedado sin atunes.

Agradezco a las fuentes anónimas que me llenan de inspiración y enriquecen incomesurablemente este espacio.

¿Desea acompañar su combo?

Qué difícil adaptarnos a los tiempos que corren. Nos pintaron de colores, nos tomaron las medidas, nos dieron algunos libros para estudiar y nos pusieron adelante de un trolley lleno de sanguches y obesidades. Nos miramos confundidos, por lo general, los seres humanos nos resistimos a los cambios; tenemos una hermosa tendencia a quejarnos del aburrimiento pero a preferir que todo siga igual, sin desafíos. Sin embargo, esta vez, estábamos entusiasmados ante la novedad, eso claro, hasta que nos topamos con un muro de reclamos.

Puedo, con el permiso de ustedes, indefectiblemente, presentarles una linda sinfonía compuesta, sin lugar a duda, por las interminables criticas resultado del gran cambio de mi aerolínea. Ahora vendemos el servicio, BOOM:

- ¿Qué, ya no dan nada de cortesía?
- Ahora nos van a cobrar hasta el aire que respiramos
- ¿Si ya no dan ningún servicio de snack, para qué están ustedes?
- Esto es un robo, 14 soles ( 4.3$ ) un pan con pollo y mayonesa.
- Antes pagaba igual y nos daban más.
- ¿Dónde quedó el encanto de volar?
- En otras aerolíneas el café es gratis
- En el aeropuerto está más barato
- No vuelvo a volar nunca más con ustedes
- Cada vez están peor!!!!

Pensamos en ideas infinitas de cómo suplir esa incomodidad reflejada en los rostros de los pasajeros, cada fila que nos pone cara indeseable es una derrota para nuestros pobres corazones de tripulantes de cabina sensibles, lamentamos en silencio la competencia, intentamos dar lo mejor de nosotros para diferenciarnos, para que sigan eligiendo la sonrisa genuina y los pequeños detalles, pero a veces, es dificil tener que decirle a quién esperaba algo gratis que ahora tiene que pagarlo, pero tampoco puedo hacerme responsable, personalmente, por las decisiones del mercado. El modelo mundial de la aviación ha cambiado, estudios del mercado aeronáutico han dado como resultado que la gente busca viajar más a menos costo. BINGO, las altas esferas decidieron que seas libre de elegir como deseas volar, con equipaje o sin equipaje, elegiendo tu asiento o no, con comida o nada, que seas libre y pagues lo que desees pagar. 

No queremos ser una aerolínea Low Cost, no lo hemos sido ni lo seremos, tratamos de diferenciarnos, no pretendemos tener como único objetivo llevarte a ti y a tu equipaje de un lugar a otro, pero si estamos obligados a competir contra ellos.

Dénse la oportunidad de un café con un muffin de chocolate mirando las montañas desde arriba, o de un sanguche con diferentes jamones; no vendemos tan caro, cambien esa cara de pocos amigos que no es tan grave, el otro día viajaba de pasajero a mi ciudad natal, disfrute un muffin de saúco y avena mirando por la ventana y fue uno de los momentos cúlmines de las últimas semanas, sí lo sé, bastante loser mi momento cúlmine.
Prepárense para este nuevo modelo, prepárense para experiencias de vuelo diferentes, ahora tenemos más posibilidades de elegir, ahora la religión del avión viene con todo, con novedades, con sorpresas, con PAPAS Y GASEOSA GRANDES.

Y si no quieren comprar nada, entonces tráiganse la vianda y vénganse al galley a hacer el picnic con nosotros, venimos inventando formas de no comer comida de avión desde que se inventó la aviación comercial.



lunes, 19 de junio de 2017

Lo que vale un tripulante de cabina

He tenido largas y cansadas conversaciones acerca de los paradigmas y críticas hacia la ardua y poco valorada labor de un tripulante de cabina y siempre termino recordando estás imagenes. Probablemente dirán "¿Pero qué clase de imágenes son éstas?" La realidad; aunque a veces se trate de pensar en otra cosa; interiorizamos, aprendemos y creemos que en cualquier momento y lugar: Los accidentes suceden.

La aviación es la industria con mayores estandares de seguridad operacional. Cada incidente o accidente es estudiado minuciosamente por un equipo multidisciplinario sólo con un objetivo: evitar que vuelva a suceder algo igual; razón por la cual viajar en avión es la más segura. Para evitar accidentes la industria ha cambiado su visión de las cosas, razón por la que siempre conocimientos y procedimientos están en constante cambio para el personal operativo sobre poniendo su entrenamiento y selección.

El concepto de nuestra profesión se ha tegiversado, tocado, violado y mal entendido de diferentes maneras, NO somos hijos de Zeus y Dioses del Olimpo, pero tampoco solo nos preparamos para darte bebidas, somos personas comunes que nos entrenamos día tras día para enfrentar situaciones de emergencia; como fuego, humo, interferencias ilicitas, turbulencias severas, despresurizaciones, emergencias medicas, aterrizajes forzosos, amerizajes, supervivencia; una aerovane se ha convertido para nosotros en un ambiente natural.

Pilotos y tripulantes de cabina a la hora de una emergencia trabajan de manera conjunta con un objetivo en común: SALVAR VIDAS.

Los tripulantes estamos entrenados para manejar más situaciones de emergencia que las que el pasajero promedio puede imaginar; bajo cualquier condición, por adversa que ésta sea tenemos la responsabilidad de evacuar un avión; no importa su tamaño, tipo y cantidad, en menos de 90 segundos. Un avión partido, en llamas y con humo se puede volver una trampa mortal para el común de las personas y es por eso que estamos ahí; para guiarlos y sacarlos de ese infierno en el que se puede convertir en cuestión de segundos un avión accidentado. Son muchos los casos en los que los tripulantes de cabina han evitado tragedias enormes por su disciplina, su temple y coraje a la hora de enfrentar una emergencia. Es tanto el entrenamiento que llevamos: iniciales, recurrentes anuales, revisión diaria de conocimientos que siempre debemos estar preparados para lo peor para que en el momento que suceda no nos agarre por sorpresa y podamos actuar de forma efectiva en la labor para la que estamos encomendados.

Constantemente, cegados por una realidad en la que no se vive, se escucha decir: "Pero es difícil que un avión se estrelle". Sí, es difícil, pero nuestra labor no empieza ni termina en esa situación. Los casos de emergencia que se presentan no siempre terminan en una tragedia, incluso les digo yo que muchas de estas se manejan internamente y los pasajeros jamás supieron nada.

Los invito a presenciar un entrenamiento inicial o una revalidación anual de licencias de tripulación, la misma que tuvieron aquellos héroes que dieron sus vidas por otras personas, como por ejemplo; los 9 tripulantes del vuelo 191 de American Airlines que salvaron 250 vidas, o los del United 232 en la que 52 niños fueron evacuados, para la tripulacion del amerizaje en las heladas aguas del río Hudson del vuelo de United 1516 donde evacuaron y mantuvieron vivos a 170 pasajeros, a los 14 tripulantes muertos del KLM 4805 de Terenife, a los tripulantes de los vuelos AA11, AA77, UA175 y UA93 que lucharon contra los terroristas para evitar el ataque a las torres gemelas, los del MH17 en Malaysia donde fueron derribados por un misil militar, a los 4 tripulantes del vuelo 112 de Peruvian Airlines que sacaron vivos a 138 pasajeros en un avión en llamas, no terminaríamos si mencionaramos a todos aquellos héroes, si a esos héroes que hoy algunos vuelan más alto, que hoy miramos al cielo y les agradecemos por ser ejemplo de valentía y coraje.

La próxima vez que viaje en un avión y vea a una señorita o un caballero perfectamente arreglada(o), con una sonrisa en sus labios y le de una cobija o un café recuerde que ellos son mucho más de lo que ustéd puede ver y recuerde que esa mano que ahora le lleva un café puede ser la mano que lo saque de un infierno lleno de trampas.

A pesar de lo fatalista que suena ésta entrada, les deseo felices vuelos

lunes, 12 de junio de 2017

7 cosas que deberias hacer cuando viajas en avión

"Más fuerte pero no más claro"; esta frase respalda, sin lugar a duda, cada palabra que leerá a continuación, por el bien de usted, querido pasajero.

Absolutamente todo lo que pasa, en los aviones, está controlado. Es un ambiente super estricto en cuanto al cumplimiento de las normativas porque sencillamente en caso de una emergencia hasta los más mínimos errores cuestan vidas. 

Los tripulantes somos personas que normalmente estamos sonrientes, pedimos por favor y disculpa por todo y nos preocupamos por el bienestar y seguridad de nuestros pasajeros. Pero hay ciertas cosas que el pasajero promedio puede evitar y así crear junto con nosotros un vuelo agradable:

1.- "Por favor, ponga su asiento en posición vertical"
No, no se haga el dormido y después me ponga mala cara porque lo desperté. Si amable y sonrientemente le digo poner el asiento en posición vertical no es porque le vaya a pasar nada a usted durante el despegue o el aterrizaje. Pero si le puede pasar al señor con sobrepeso que está sentado justo detrás suyo y que a la hora de una evacuación de emergencia; en la que 250 personas sólo tienen 90 segundos para salir antes de que el avión se vuelva una bola de fuego, no va a poder salir rápidamente de su asiento porque sencillamente usted no quiso que le quitaran su comodidad.

2.- "Tiene que sentarse. La señal de cinturones está encendida".
No le estoy diciendo ésto porque realmente no quiero que vaya al baño y se me antoja que se siente. Si la señal de cinturones está encendida es porque estamos atravesando zonas de turbulencia. Y quizás se sienta valiente, todopoderoso, hijo de Zeus, Dios de las Tormentas y crea que ese movimiento tonto no lo va a lastimar. Pero la realidad es que una turbulencia puede dispararlo como una bala hacia el techo del avión en cuestión de segundos y si no esta sentado con el cinturón abrochado puede terminar con una vértebra fracturada y demandando a la aerolínea porque nadie le dijo que eso era peligroso.

3. "Su equipaje sobredimensionado no cabe en ningún lado. Tiene que chequearlo"
Esto es lo que más le molesta a los pasajeros. No entiendo por qué si la gente sabe que es un drama poner maletas pesadas en los compartimientos superiores quieren viajar con tres maletas y cinco bolsas de mercado. El avión no tiene espacios infinitos para guardar maletas, el espacio es compartido y no me diga irrespetuosamente: "ve donde lo metes"; porque no estamos para cargarle las maletas, podemos ayudarle en caso no alcance los compartimientos superiores, o sea usted un adulto mayor, niño o mujer embarazada, esto siempre y cuando las medidas y peso del equipaje sean las permitidas. No se haga problemas, viaje cómodo y chequee todo lo que no puede cargar.

4. "Permanezcan sentados hasta que el avión se detenga por completo FRENTE AL TERMINAL AÉREO"
Que sencilla de entender es esa frase. Si el avión apenas está frenando en la pista y saliéndose de ella es obvioooooo, OBVIOOOOOO, O-B-V-I-O - perdón - que no hemos llegado al terminal. El terminal es ese edificio grande, donde están parados otros aviones, hay carritos alrededor y un pasillito que te lleva desde el avión al edificio. Si no ve el edificio grande, ni los carritos ni los otros aviones parados a su alrededor NO SE PARE ni mucho menos se pongas a sacar con desespero sus maletas de los compartimientos. El hecho de que haga eso no va a hacer que salgas más rápido, no, no es una competencia. Si el avión está encendido y rodando todavía existe el riesgo de que algo suceda. Y si eso sucede usted y su maleta van a interferir al momento de una evacuación

5. Lea los avisos a lo largo de la cabina
Un avión tiene todo señalizado, si desea tener una alta probabilidad de sobrevivir a un accidente aereo es de prioridad leer los avisos; como por ejemplo para saber en donde se encuentran ubicadas las salidas de emergencia más cercanas o como abrir una ventana de emergencia. También señales tan primordiales como el "EMPUJE-PUSH" del baño; si este se encuentra en letras grandes y con negrita ¿Por qué jala la puerta con desesperación? o ¿Por qué trata de abrir la puerta del baño abriendo el cenicero que está al lado de la puerta?. ¿Alguna vez ha visto un picaporte con un gran signo de NO FUME dibujado? Sentido común. Sé que los aviones son ambientes raros pero no se preocupe, las leyes físicas y la lógica existen en los aviones. No es que se teletransportó a la dimensión del mundo de Alicia en el país de las maravillas.

6. "Por favor apague su celular"
¿Qué le pasa a las personas con eso? Es que es tan difícil despedirse en el terminal, subirse, sentarse y apagar el bendito teléfono? Si le mandan a apagar el teléfono no es por capricho, no es porque a mi me da la gana de que lo apague, si no porque sencillamente tienes que hacerlo y punto. Por ejemplo; no es necesario ser ingeniero aeronáutico para tener el conocimiento que en el proceso que un medio transporte es recargado de combustible no se pueden usar equipos electrónicos, lo sabe, todos hemos ido a una gasolinería. Además, es una normativa internacional que a pesar de que existen opiniones expertas encontradas, si se ha comprobado que han habido casos de interferencias en los sistemas de navegación y comunicación de aviones por el uso de éstos equipos. Por lo tanto no lo puede utilizar y punto. 

7. No tocar el timbre de llamado cuando la señal de cinturones está encendida
Mi integridad vale tanto como la suya, a menos que sea una real emergencia no  pretenda que realice maniobras arriesgadas, en plena turbulencia, para llegar a su asiento y que me diga: ¿Por qué se demoran tanto en dar el desayuno/almuerzo/cena/brunch/snack? 

En fin, un tripulante está a bordo por algo, y créame, sabe y ha visto más cosas que usted respecto a los riesgos por no hacer caso a las indicaciones de seguridad, no es porque le caes mal y sencillamente quiere hacerle pasar el peor vuelo de su existencia. Un tripulante no es un niñero, ni un padre que tiene que estar llamando la atención seguidamente; es una persona que esta ahí para su seguridad. 

Las leyes aeronáuticas internacionales no exijen a las aerolíneas un tripulante por cada 50 pasajeros para simple y únicamente darle una taza de café o un juguito de naranja. 

Déjenos cuidarlo.

jueves, 8 de junio de 2017

Play, pause, fast forward


Asocio - sin discusión alguna - la vida de un tripulante de cabina con aquella película de Adam Sandler - "Click". Esta película se trata de un hombre que manejaba un control remoto con el cual todas aquellas situaciones que le molestaban  simplemente las ponía en pausa o cuando enfrentaba un problema avanzaba hasta un momento en el que ya estuviera todo solucionado. 

La vida de un tripulante tiene un control remoto parecido. Un control remoto con sólo tres botones: play, pausa y fast forward.

PLAY. Tu vida normal. Si, ese día a día en el que hay cuentas por pagar, hijos y padres que cuidar. Relaciones de pareja, tráfico, el servicio del carro, hipoteca, tarjetas de crédito, en fin,  todo lo que una persona "normal" tiene que hacer en su vida cotidiana. Pero...¿Qué le pasa a un tripulante con su trabajo? Que nuestra vida no tiene el botón PLAY encendido todo el tiempo. Cada vez que viajamos, cada vez que partimos a otro lugar escapamos de nuestra realidad, de nuestros problemas, de nuestra vida cotidiana, realmente vivimos una vida diferente por momentos y presionamos; queriendo o sin querer el bendito botón de PAUSE.

PAUSE, este boton es mágico. Se presiona automáticamente desde el momento en que nos subimos a un avión. Místicamente todo entra al espacio pausado del olvido, por diferentes razones en el cielo todo se olvida, el cielo es mágico, único y maravilloso - volando por el viento como un pájaro. Libre de problemas y preocupaciones. El dilema es que no somos aves y en cuanto el avión pone sus ruedas en tu Aeropuerto de Base te reencuentras con los mismos problemas con los que te subiste hace unas horas o unos días, están allí intactos; porque la vida sigue en PLAY para el resto de las personas y el mundo: tus hijos o tus padres cada vez requieren de más atencion y cuidados, tu pareja se quedó esperando en casa mientras tú andabas en pausa, el tráfico sigue igual o peor y al carro aún tienes que hacerle el servicio, las facturas de tus tarjetas de crédito mágicamente no han expirado y todavía hay una hipoteca por seguir pagando; te das cuenta que el botón de pausa - aunque tiene sus beneficios - también tiene sus complicaciones porque para ponerte al día tienes que presionar el Fast Forward. 

FAST FORWARD, es que todo pasa tan rápido que ni siquiera te das cuenta de todo lo que te has perdido. Que has podido librarte por un tiempo de ciertas preocupaciones pero tal vez, te perdiste el cumpleaños de tu madre, padre o hijo, o la presentación por el día del padre, no viste en vivo y en directo cuando caminó por primera vez, que no estuviste el día que tú novia se tituló o un aniversario más con ella, un almuerzo con tus mejores amigos, o la cena de Navidad donde estaba toda tu familia y de la cual tuviste que salir apurado por una activación, la fiesta familiar de Año Nuevo o las últimas palabras de una persona que tanto quieres, en pocas palabras, pierdes momentos que no puedes recuperar y que sí tu no eres conciente de esto, puede pasar que por todas las razones anteriores lo pierdas todo.

Una reflexión, desde la tranquilidad de un vuelo de madrugada, cuando todos duermen, en algún punto entre Punta Cana y Lima, pausada por 4 vasos de agua, 2 coca colas y un juguito de manzana si tienes.


 

Buenos vuelos