sábado, 22 de julio de 2017

Kiss me before flight

Delta Lima, así llamaremos, imaginariamente por sus iniciales y con su permiso para relatar esta historia, a la persona que una vez de la nada, de la absoluta nada, exclamó: "Me duele mucho el alma". Caótica y dramatizada frase, que en vísperas de un vuelo largo no deseas escuchar. Signos ya se habían notado desde el vacío saludo que recibimos de ella, pienso yo qué se encontraba en un momento de no querer hablar, que algo estaba aplacando mi recuerdo de su extrovertida y bonita personalidad, lástima que por un procedimiento de seguridad el jefe de cabina debe evaluar y preguntar el estado emocional, antes del vuelo, de toda su tripulación, por lo que a veces fingir no es mala idea.

Te voy a escuchar Delta, decía yo. Entre la tristeza que aplastaba su corazón, hablaba: "Cuando tengo una pelea y terminamos mal nos acostamos sin hablarnos. La discusión fue fuerte y no pudimos arreglarlo antes de irnos a dormir, ni antes de salir a volar, me queda una angustia fuera de lo normal, un vacío enorme que a medida me iba separando cuadra a cuadra de mi casa, crece. Si trabajara en una oficina, pensaría que esas 8 horas nos podrían venir bien a los dos para calmar las cosas. Pero estar en el aire, solo incrementa mi ansiedad"

Aunque no lo creas, la ansiedad en un tripulante de cabina es devastadora, espeluznante, insoportable, peligrosa. Venimos inventando diferentes formas de cómo no caer en la ansiedad, porque nos engorda, nos hace más bipolares (requisito indispensable que por una extraña razón si antes de volar no lo eras, pues te vuelves con el tiempo).

Delta continuaba: "Cuando me voy peleada de casa, solo pienso en fatalismos. Mi silent review es tétrico y pienso que, si algo me pasara, si algo fallara en el despegue, en el aterrizaje, en el crucero, no pude darle un gran beso y decirle cuánto lo amo. Yo no tengo miedo a volar, no le temo a las turbulencias ni a las tormentas, no le temo a los despegues ni a las nubes o a las casi-caídas libres, solo le temo a no haberme ido de mi casa diciéndole al amor de mi vida que lo amo"

Pensaba yo, en ese momento, a mi joven edad y consecuencia de mi corta experiencia volando ¡Pero de qué clase de mezcla entre novela turca con mexicana proviene el trágico relato de Delta!! Luego te das cuenta qué las horas voladas no solo equivalen a experiencia laboral, si no a cambios en tu vida que el mismo tipo de trabajo y estilo de vida te llevan, saber historias y sucesos que moldean tu carácter, al parecer a volverte más humano, más de familia, más de amor.

Yo me sentía, cada vez, más abrumado, balbuceando mentalmente para encontrar una respuesta a ese terrible problema. Ella cada vez más cerca de las lágrimas seguía hablando: "Por eso, todas las mañanas, las noches y las madrugadas, antes de irme, me acerco a la cama aunque duerma, le doy un beso y se lo recuerdo. El quizás no se acuerde, o quizás no entienda por qué es importante para mí. Pero es mi ritual, y lo cumplo sin fallas. Esta noche tengo que irme a volar sin haberme despedido, sin haberle dicho cuánto lo amo y que mi vida es mejor porque esta él. Me entristece que así sea, pero así es. Yo decidí romper ese procedimiento aunque ni yo misma esté de acuerdo"

Este trabajo tiene ciertos riesgos, el tiempo y las circunstancias nos obliga a inventar reglas como la de Delta, quizás lo que la vida de un tripulante tenga para enseñarle a los demás sea que la vida es demasiado impredecible y en el destino de cada uno de nosotros puede estar esperándonos cualquier cosa. No sabemos lo que puede pasarnos en cualquier momento y es por eso, que hay que vivir siempre como si nos estuviésemos yendo a volar.

No te vayas a volar sin decirle a los tuyos que los amas. Así volarás tranquilo, y lleno de amor


jueves, 20 de julio de 2017

El Ranking

Las mejores y célebres frases de tripulantes de cabina que más me han conmovido en este año:

1. Cada vez hago menos silents reviews.
2. Me han dado tanto asco los hoteles que no me meto a la cama, tampoco apoyo mi cabeza directamente a la almohada si no pongo una prenda mía entre mi cabeza y la funda
3. Tres veces por semana es poco, si estás conviviendo tiene que ser todos los días y en vacaciones 3 o 5 al día.
4. POR LA PUTAMADRE LOCO, NO PUEDE SER!!! Qué alguien le diga amablemente a los nuevos que se tiene que botar el agua del hielo antes de aterrizar! (Mientras secaba sus pantalones)
5. He viaticado tanto que mi gato se ha quedado sin atunes.

Agradezco a las fuentes anónimas que me llenan de inspiración y enriquecen incomesurablemente este espacio.

¿Desea acompañar su combo?

Qué difícil adaptarnos a los tiempos que corren. Nos pintaron de colores, nos tomaron las medidas, nos dieron algunos libros para estudiar y nos pusieron adelante de un trolley lleno de sanguches y obesidades. Nos miramos confundidos, por lo general, los seres humanos nos resistimos a los cambios; tenemos una hermosa tendencia a quejarnos del aburrimiento pero a preferir que todo siga igual, sin desafíos. Sin embargo, esta vez, estábamos entusiasmados ante la novedad, eso claro, hasta que nos topamos con un muro de reclamos.

Puedo, con el permiso de ustedes, indefectiblemente, presentarles una linda sinfonía compuesta, sin lugar a duda, por las interminables criticas resultado del gran cambio de mi aerolínea. Ahora vendemos el servicio, BOOM:

- ¿Qué, ya no dan nada de cortesía?
- Ahora nos van a cobrar hasta el aire que respiramos
- ¿Si ya no dan ningún servicio de snack, para qué están ustedes?
- Esto es un robo, 14 soles ( 4.3$ ) un pan con pollo y mayonesa.
- Antes pagaba igual y nos daban más.
- ¿Dónde quedó el encanto de volar?
- En otras aerolíneas el café es gratis
- En el aeropuerto está más barato
- No vuelvo a volar nunca más con ustedes
- Cada vez están peor!!!!

Pensamos en ideas infinitas de cómo suplir esa incomodidad reflejada en los rostros de los pasajeros, cada fila que nos pone cara indeseable es una derrota para nuestros pobres corazones de tripulantes de cabina sensibles, lamentamos en silencio la competencia, intentamos dar lo mejor de nosotros para diferenciarnos, para que sigan eligiendo la sonrisa genuina y los pequeños detalles, pero a veces, es dificil tener que decirle a quién esperaba algo gratis que ahora tiene que pagarlo, pero tampoco puedo hacerme responsable, personalmente, por las decisiones del mercado. El modelo mundial de la aviación ha cambiado, estudios del mercado aeronáutico han dado como resultado que la gente busca viajar más a menos costo. BINGO, las altas esferas decidieron que seas libre de elegir como deseas volar, con equipaje o sin equipaje, elegiendo tu asiento o no, con comida o nada, que seas libre y pagues lo que desees pagar. 

No queremos ser una aerolínea Low Cost, no lo hemos sido ni lo seremos, tratamos de diferenciarnos, no pretendemos tener como único objetivo llevarte a ti y a tu equipaje de un lugar a otro, pero si estamos obligados a competir contra ellos.

Dénse la oportunidad de un café con un muffin de chocolate mirando las montañas desde arriba, o de un sanguche con diferentes jamones; no vendemos tan caro, cambien esa cara de pocos amigos que no es tan grave, el otro día viajaba de pasajero a mi ciudad natal, disfrute un muffin de saúco y avena mirando por la ventana y fue uno de los momentos cúlmines de las últimas semanas, sí lo sé, bastante loser mi momento cúlmine.
Prepárense para este nuevo modelo, prepárense para experiencias de vuelo diferentes, ahora tenemos más posibilidades de elegir, ahora la religión del avión viene con todo, con novedades, con sorpresas, con PAPAS Y GASEOSA GRANDES.

Y si no quieren comprar nada, entonces tráiganse la vianda y vénganse al galley a hacer el picnic con nosotros, venimos inventando formas de no comer comida de avión desde que se inventó la aviación comercial.