jueves, 8 de junio de 2017

Play, pause, fast forward


Asocio - sin discusión alguna - la vida de un tripulante de cabina con aquella película de Adam Sandler - "Click". Esta película se trata de un hombre que manejaba un control remoto con el cual todas aquellas situaciones que le molestaban  simplemente las ponía en pausa o cuando enfrentaba un problema avanzaba hasta un momento en el que ya estuviera todo solucionado. 

La vida de un tripulante tiene un control remoto parecido. Un control remoto con sólo tres botones: play, pausa y fast forward.

PLAY. Tu vida normal. Si, ese día a día en el que hay cuentas por pagar, hijos y padres que cuidar. Relaciones de pareja, tráfico, el servicio del carro, hipoteca, tarjetas de crédito, en fin,  todo lo que una persona "normal" tiene que hacer en su vida cotidiana. Pero...¿Qué le pasa a un tripulante con su trabajo? Que nuestra vida no tiene el botón PLAY encendido todo el tiempo. Cada vez que viajamos, cada vez que partimos a otro lugar escapamos de nuestra realidad, de nuestros problemas, de nuestra vida cotidiana, realmente vivimos una vida diferente por momentos y presionamos; queriendo o sin querer el bendito botón de PAUSE.

PAUSE, este boton es mágico. Se presiona automáticamente desde el momento en que nos subimos a un avión. Místicamente todo entra al espacio pausado del olvido, por diferentes razones en el cielo todo se olvida, el cielo es mágico, único y maravilloso - volando por el viento como un pájaro. Libre de problemas y preocupaciones. El dilema es que no somos aves y en cuanto el avión pone sus ruedas en tu Aeropuerto de Base te reencuentras con los mismos problemas con los que te subiste hace unas horas o unos días, están allí intactos; porque la vida sigue en PLAY para el resto de las personas y el mundo: tus hijos o tus padres cada vez requieren de más atencion y cuidados, tu pareja se quedó esperando en casa mientras tú andabas en pausa, el tráfico sigue igual o peor y al carro aún tienes que hacerle el servicio, las facturas de tus tarjetas de crédito mágicamente no han expirado y todavía hay una hipoteca por seguir pagando; te das cuenta que el botón de pausa - aunque tiene sus beneficios - también tiene sus complicaciones porque para ponerte al día tienes que presionar el Fast Forward. 

FAST FORWARD, es que todo pasa tan rápido que ni siquiera te das cuenta de todo lo que te has perdido. Que has podido librarte por un tiempo de ciertas preocupaciones pero tal vez, te perdiste el cumpleaños de tu madre, padre o hijo, o la presentación por el día del padre, no viste en vivo y en directo cuando caminó por primera vez, que no estuviste el día que tú novia se tituló o un aniversario más con ella, un almuerzo con tus mejores amigos, o la cena de Navidad donde estaba toda tu familia y de la cual tuviste que salir apurado por una activación, la fiesta familiar de Año Nuevo o las últimas palabras de una persona que tanto quieres, en pocas palabras, pierdes momentos que no puedes recuperar y que sí tu no eres conciente de esto, puede pasar que por todas las razones anteriores lo pierdas todo.

Una reflexión, desde la tranquilidad de un vuelo de madrugada, cuando todos duermen, en algún punto entre Punta Cana y Lima, pausada por 4 vasos de agua, 2 coca colas y un juguito de manzana si tienes.


 

Buenos vuelos

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